La responsabilidad de Estado en el caso del “Padre Coraje”. Esta firma de abogados ha tenido el honor de recibir el mandato de D. Francisco Holgado (Padre Coraje) y de Dª. Antonia Castro, padres de Juan Holgado, para reclamar al Estado su responsabilidad en la mala investigación/instrucción del caso que desembocó en que Francisco Holgado tuviera que emprender una investigación por su cuenta en el hampa de Jerez de la Frontera; aparte de iniciar una vía reivindicativa para conseguir que se nombrara a nuevos policías que se encargaran de las pesquisas.
Como es obvio ha sido muy dificultoso realizar el encargo pues es necesario cumplir estrictamente con los requisitos que la legislación y la jurisprudencia española exige para declarar tal responsabilidad: el nexo causal entre el funcionamiento (normal o anormal) de la Administración y el resultado lesivo, la efectividad de éste, la valoración de los daños, etc…
A esto se une la yuxtaposición de dos administraciones, la policial y la judicial. Por ello hubieron de interponerse dos reclamaciones; una por cada una de las administraciones.
Este bufete de abogados ha puesto y está poniendo todo su empeño en que el Estado español reconozca su responsabilidad y, consecuentemente, ha utilizado las más reciente y consolidada jurisprudencia, los convenios internacionales, la normativa europea sobre los derechos de las víctimas y la jurisprudencia del propio Tribunal
Europeo de Derechos Humanos (TEDH – Estrasburgo) sobre el derecho de las víctimas a la investigación.
Hace tiempo que formalizamos la demanda de treinta y cuatro páginas, autorizada con la firma del titular del despacho. Demanda en la que confiamos plenamente como capaz de conseguir se establezca la responsabilidad reclamada; en los autos del Juzgado se observan numerosas disfunciones y anomalías como para conseguir esta meta. Es obvio que esta mala investigación del caso determinó no sólo la absolución de los acusados y el archivo de las actuaciones sin encontrar a un culpable, sino que han deteriorado la salud de los padres y hermanos de Juan, éste es el daño efectivo y evaluable que ha de ser asumido por el Estado.
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